Alentar a nuestros hijos a que hagan lo que tienen que hacer, a veces no es fácil, pero si luego de que realicen una pequeña labor en casa, como: Ayudando en los que haceres del hogar, haciendo sus deberes, o una labor para su propio bien; los elogiamos, les celebramos o los enaltecemos, reconociendo el mérito a su labor, de esta forma lograremos que se sientan bien; como si hubieran recibido un premio por su esfuerzo, un premio por su labor. Y cuando necesitemos que nos ayuden o hagan sus deberes lo hagan con gusto.
Ser elogiados, luego de haber cumplido con una labor, los hará sentir reconocidos como una persona útil y apoyados por sus seres queridos para seguir esfuerzandose más y mejor, para seguir realizando muchos trabajos indispensables para su bien y el de la sociedad en la que se encuentren.
Muchos comportamientos se relacionan con otros, por ésto si tenemos ésta buena base, nuestros hijos tendrán confianza en lo que hacen, lo harán con más cariño y dedicación y así encontrarán más fácil su lugar en la sociedad.
Reconocer el mérito a la labor, o al trabajo que desempeñan nuestros hijos, es una de las tareas más importantes que tenemos los padres en su educación.
Cada hombre no solamente ocupa un espacio, sino que en el lugar donde esta, desempeña una labor y sí presta un servicio, es un elemento indispensable, por esta razón si los niños no consiguen nuestra aprobación y menos desde el hogar, pueden ser personas desorientadas y sin saber que hacer en la vida.
En japón el elogio hace parte de su cultura, porque lo utilizan todo el tiempo: los padres, los familiares, los profesores, los superiores y toda la sociedad; para reconocerle el mérito a los niños, a los deportistas, a los profesionales, etc. Acá se elogia a todo el que hace su labor, de esta forma logran que la gente se anime y haga lo que tenga que hacer con gusto y confianza en sí mismos.
El elogio más importante es el que nos dan nuestros padres y tal vez por esta razón, el elogio este ligado con la confianza en sí mismos, con tener una auto estima alta o baja, según los elogios que nos den en el hogar, nuestros padres.
Los japoneses tienen la autoestima muy alta, ellos estan seguros de que todo lo que ellos hacen, o lo que hace otro japones es lo mejor.
Nosotros como padres, no podemos olvidar, ni dejar que pase el tiempo; sin elogiar, celebrar o enaltecer a nuestros hijos cuando
realicen con esfuerzo una labor, por pequeña que ésta sea.
Ser padre no es fácil, yo como madre tampoco soy perfecta, la vida nos va enseñando a todos muchas cosas, yo esto lo comparto con el deseo de que le pueda ser útil a alguien.